Ingresó en julio de 2024 mediante entrega voluntaria, debido a que se encontraba en riesgo de violencia o maltrato humano. Es una canina de alto nivel de energía, que se muestra muy interesada en las personas.
Requería una familia responsable y comprometida, capaz de brindarle un entorno seguro y libre de riesgos. Era importante que contara con tiempo, paciencia y disposición para manejar su alto nivel de energía, ofreciéndole ejercicio, socialización y estimulación adecuada. También debía ser una familia afectuosa, que le permitiera interactuar con personas de forma positiva y le brindara estabilidad y confianza en su nuevo hogar.
Está al cuidado del Centro de Bienestar Animal La Perla (Medellín) y su adopción se gestiona en SabueSOS.