Ingresó en agosto de 2024 como rescate debido a la presencia de 7 caninos en una vivienda en condiciones de negligencia. Llegó con baja condición corporal. Es una canina de gran energía y se muestra vocal frente a las personas.
Requería una familia responsable y comprometida, capaz de brindarle un entorno seguro y estable. Era importante que contara con personas dispuestas a mejorar su condición corporal mediante una adecuada alimentación, además de ofrecerle tiempo, ejercicio, socialización y acompañamiento constante. También debía ser una familia paciente, que entendiera su nivel de energía y su comportamiento vocal, brindándole estructura, cariño y cuidados durante todo su proceso de adaptación.
Está al cuidado del Centro de Bienestar Animal La Perla (Medellín) y su adopción se gestiona en SabueSOS.