Descripción del producto
Después de la esterilización el michi quema menos y come igual, y si además vive puertas adentro la cuenta no cuadra. Ahí es donde una comida pensada para ese perfil ayuda más que la fuerza de voluntad del humano.
Este paté de pollo está dirigido justo a ese perfil: castrado y de interior. El sobre de 85 g fija la porción sin que haya que medir nada, y su humedad juega a favor del tracto urinario, que en gatos esterilizados conviene vigilar.
¿Por qué nos encanta?
- Pensado para el gato esterilizado que vive en casa.
- Porción fija: no hay que medir ni calcular.
- Su humedad juega a favor del tracto urinario.
- Fórmula limpia, sin química de relleno.


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