Ingresó en septiembre de 2025. A su llegada presentaba pelaje sucio, infestación por pulgas y una claudicación en el miembro posterior derecho asociada a una luxación patelar. Se evidenciaron secuelas compatibles con distemper, como movimientos involuntarios a nivel bucal (tic), alteraciones dentales y una cicatriz en la región ventral del cuello. Actualmente es un perro de bajo nivel de energía, tranquilo y de carácter sereno.
Es ideal para una familia paciente que respete sus tiempos de adaptación y le brinde un ambiente tranquilo y estable. Por sus secuelas, se beneficiará de un hogar donde pueda llevar un ritmo de vida calmado, con paseos acordes con su condición física y revisiones veterinarias periódicas. Con afecto, rutinas estables y un manejo basado en el refuerzo positivo, fortalecerá el vínculo con su nueva familia y disfrutará de una vida cómoda y segura.
Está al cuidado del Centro de Bienestar Animal La Perla (Medellín) y su adopción se gestiona en SabueSOS.