Ingresó a La Perla en 2017 como canina de rescate, con una condición corporal baja y un estado de salud muy comprometido. Presentaba una enfermedad cutánea severa compatible con sarna, con pérdida de pelo, descamación y lesiones en diferentes zonas del cuerpo. Además, tenía una herida de aproximadamente 4 cm en la base de la cola, afectada por miasis (presencia de larvas), que requirió atención veterinaria inmediata. Es una canina de energía media alta y muy receptiva a las caricias.
Es ideal para una familia paciente y comprometida, que le brinde un hogar estable, afecto y acompañamiento durante su proceso de adaptación. Disfrutará de un ambiente tranquilo, con rutinas estables, paseos acordes con su nivel de energía y refuerzo positivo, lo que le permitirá seguir fortaleciendo su confianza y disfrutar plenamente de su nueva vida en familia.
Está al cuidado del Centro de Bienestar Animal La Perla (Medellín) y su adopción se gestiona en SabueSOS.