Ingresó en abril de 2023 como un cachorro abandonado. Fue sobreviviente de parvovirus canino. Es un perro de gran energía.
Requería una familia responsable y comprometida, que pudiera brindarle un entorno seguro y estable. Era importante que contara con personas pacientes, dispuestas a acompañar su proceso de socialización. Además, necesitaba una familia activa que pudiera canalizar su alta energía mediante ejercicio, juego y estimulación adecuada, ofreciéndole a la vez mucho cariño y un ambiente de confianza.
Está al cuidado del Centro de Bienestar Animal La Perla (Medellín) y su adopción se gestiona en SabueSOS.