Ingresa en marzo de 2018. Llega como rescate, ya que se encontraba en baja condición corporal y presentaba una serie de movimiento involuntarios en músculos del pecho y una de sus patas traseras. Fue valorado por el servicio de ortopedia, donde se diagnosticó displasia de cadera en ambos lados y una alteración en la parte baja de la columna que afecta su movilidad. Es un canino con un nivel de energía medio. Se muestra receptivo a las personas nuevas.
Es ideal para una familia paciente y comprometida, que comprenda sus necesidades y continúe con los controles veterinarios que pueda requerir. Se beneficiará de un hogar tranquilo, con superficies seguras para desplazarse, paseos acordes con su condición física y actividades de bajo impacto. Con cariño, rutinas estables y un manejo respetuoso, podrá disfrutar de una excelente calidad de vida y fortalecer el vínculo con su nueva familia.
Está al cuidado del Centro de Bienestar Animal La Perla (Medellín) y su adopción se gestiona en SabueSOS.