Ingresó a La Perla en 2019 como canino de rescate. A su llegada presentaba baja condición corporal, una fuerte infestación por pulgas y una lesión antigua en su pata delantera izquierda, que había generado pérdida de sensibilidad y marcada disminución de la masa muscular. Debido a la condición de la extremidad, fue necesaria su amputación. Se muestra sociable y muy dispuesto a las caricias. Es de energía baja.
Busca una familia responsable, paciente y comprometida con su bienestar. Necesita un hogar seguro y tranquilo, donde puedan acompañarlo en su adaptación a la vida con tres patas y brindarle el cuidado, atención y amor que merece. Sus futuros cuidadores deben estar dispuestos a conocer sus necesidades y respetar sus tiempos de adaptación.
Debido a sus antecedentes, es necesario conocer con mayor detalle su historia clínica y las recomendaciones actuales del equipo veterinario antes de la adopción.
Está al cuidado del Centro de Bienestar Animal La Perla (Medellín) y su adopción se gestiona en SabueSOS.